martes, 10 de febrero de 2015

ROMANTICISMO EN EL MUNDO DE SOFIA



http://www.paginasobrefilosofia.com/html/romansof.html



Hilde dejó caer la carpeta grande de anillas. Primero sobre sus rodillas y luego al suelo. Ya había mas luz en la habitación que cuando se acostó. Miró el reloj.Eran casi las tres. Se dio la vuelta en la cama para dormir. En el momento de dormirse pensó en por qué su padre había escrito sobre Caperucita Roja y Winnie Pooh... Durmió hasta las once del día siguiente. Le parecia que había estado soñando intensamente toda la noche, pero era incapaz de acordarse de lo que habia soñado. Tenía la sensación de haber estado en una realidad completamente diferente. Bajó a la cocina y se hizo el desayuo.Su madre se había puesto el mono azul. Iba a bajar a la caseta a arreglar el barco un poco. Aunque no le diera tiempo de llevarlo al agua, al menos debería estar listo para cuando el padre de Hilde volviera del Líbano.

-¿Bajas a echarme una mano?


-Primero tengo que leer un poco mas. Luego puedo bajar té bocadillos, si quieres. Después de desayunar, Hilde volvió a subir a su habitación, hizo su cama y se puso cómoda con la carpeta de anillas sobre las rodillas. Sofía se metió por el seto y de nuevo se encontró en ese gran jardín que una vez había comparado con el jardín del Edén... Ahora se dio cuenta de que había hojas y ramas sueltas por todas partes tras la tormenta de la noche anterior.Tenía la sensación de que existía una relación entre la tormenta y las ramas sueltas, por un lado, y el encuentro con Caperucita Roja y Winnie Pooh, por el otro.Se fue al balancín y lo limpió de agujas de pino y ramas. Menos mal que tenía cojines de plástico, porque así no hacía falta meterlos en casa cada vez que caía un chaparrón. Entró en casa. Su madre acababa de volver, y estaba metiendo algunas botellas en la nevera. Sobre la mesa de la cocina había dos tartas.


-¿Van a venir invitados? -preguntó Sofía. Casi se había olvidado de que era su cumpleaños.


-Haremos la gran fiesta en el jardín el sábado, pero me pareció que deberíamos celebrarlo hoy también.


-¿Qué?


-He invitado a Jorunn y a sus padres.


Sofía se encogió de hombros.


-Como quieras. Los invitados llegaron un poco antes de la siete y media.El ambiente estaba tenso, porque la madre de Sofía no conocía muy bien a los padres de Jorunn.Sofía y Jorunn subieron a la habitación de Sofía a redactar la invitación para la fiesta del jardín. Ya que tambien iban a invitar a Alberto Knox, a Sofía se le ocurrio que podían llamarla «Fiesta filosófica en el jardín». Jorunn no protestó, pues la fiesta era de Sofía, y últimamente se habían puesto muy de moda las llamadas «fiestas temáticas». Por fin acabaron de redactar la invitación. Habían tardado dos horas y estaban muertas de risa.


Querido: Te invitamos a una fiesta filosófica en el jardín del Camino del Trébol 3, el sábado 23 de iunio (San Juan) a las 19.00 horas. En el transcurso de la fiesta, esperamos poder solucionar el misterio de la vida. Tráete una chaqueta de lana y buenas ideas que puedan contribuir a una pronta solución de los enigmas de la filosofía. Desgraciadamente está prohibido encender hogueras de San Juan debido al gran peligro de incendio, pero  las llamas de la imaginación podrán arder libremente. Habrá incluso un auténtico filósoio entre los invitados. Se reserva el derecho de admisión. (¡Nada de prensa!)


Un cordial saludo, Jorunn Ingebrigtsen (comisión de festejos) y Sofía Amundsen (anfitriona)


Bajaron para reunirse con los mayores, que ahora charlaban con un poco más de soltura que cuando Sofía y Jorunn se refugiaron en el piso de arriba. Sofía le dio la invitación, que estaba escrita con una estilográfica, a su madre.


-Anda, por favor, dieciocho copias -dijo. A veces le pedía a su madre que le sacara alguna fotocopia en el trabajo. La madre repasó rápidamente la invitación, y luego se la dio al asesor fiscal.


-Ya veis. Está completamente chiflada.


-Esto parece emocionante -dijo el asesor fiscal, y dio la hoja a su mujer-. A mí me gustaría mucho participar en esta fiesta.


Ahora le tocó el turno a la Barbie.


-¡Pero qué emocionante! ¿Nos dejas venir, Sofía?


-Pues entonces, veinte copias.


-Estás como una cabra -dijo Jorunn.


Antes de acostarse, Sofía se quedó un largo rato junto a la ventana. Se acordó de la noche en que, hacía más de un mes, había visto la silueta de Alberto en la oscuridad. Ahora también era de noche, pero era una luminosa noche de verano.


No supo nada de Alberto hasta el martes por la mañana. Llamó por teléfono justo después de que su madre se marchara a trabajar.


-Sofía Amundsen.


-Alberto Knox.


-Ya me lo figuraba.


-Lamento no haber llamado antes, pero he estado trabajando intensamente en nuestro plan. Sólo cuando el mayor se concentra plenamente en ti, yo tengo ocasión de estar solo y trabajar sin que me interrumpan.


-Qué raro.


-Entonces aprovecho para esconderme en algún sitio, ¿sabes? Incluso la mejor vigilancia del mundo tiene sus límites cuando la lleva una sola persona... He recibido una tarjeta tuya.


-¿Una invitación, quieres decir?


-¿Y te atreves?


-¿Por qué no?


-No es fácil saber lo que puede pasar en una fiesta asi.


-¿Vendrás?


-Claro que iré. Pero hay otra cosa. ¿Has pensado en que es el mismo día en que el padre de Hilde vuelve del Líbano?


-No, a decir verdad, no había caído en eso.


-No creo que sea pura casualidad el que te haga organizar una fiesta filosófica en el jardín el mismo día que él vuelve a su casa de Bjerkely.


-Como te digo, no se me había ocurrido.


-Pero a él sí. Bueno, ya hablaremos. ¿Puedes venir a la Cabaña del Mayor esta mañana?


-Debería arrancar las malas hierbas del jardín.


-Digamos entonces a las dos. ¿Vas a poder?


-Iré.


También esta vez Alberto estaba sentado en los escalones cuando llegó Sofía.


-Siéntate aquí -dijo. Hoy fue derecho al grano-. Hasta ahora hemos hablado del Renacimiento, de la época barroca y de la Ilustración. Hoy vamos a hablar del Romanticismo, la última gran época cultural europea. Nos estamos acercando al final de una larga historia, hija mía.


-¿Tanto tiempo duró el Romanticismo?


-Empezó muy a finales del siglo XVIII y duró hasta mediados del siglo pasado. No obstante, después de eso ya no tiene sentido hablar de «épocas» enteras que abarquen literatura y filosofía, arte, ciencia y música.


-¿Pero el Romanticismo fue una época así?


-Se ha dicho que el Romanticismo fue la última «postura común» ante la vida en Europa. Surgió en Alemania como una reacción contra el culto a la razón de la Ilustración. Despues de Kant y su fría razón, era como si los jóvenes alemanes respiraran aliviados.

-¿Y que pusieron en lugar de la razón?

-Los nuevos lemas fueron «sentimiento», «imaginación», vivencia» y «añoranza». También algunos de los filósofos de la Ilustración habían señalado la importancia de los sentimientos, como por ejemplo Rousseau, pero en ese caso como una crítica contra la importancia exclusiva que se daba a la razón. Ahora esta subcorriente se convirtió en la corriente principal de la vida cultural alemana.

-Entonces, ¿Kant había perdido partidarios?

-Sí y no. Muchos románticos se consideraron herederos de Kant, pues el maestro había afirmado que lo que podemos saber sobre «das Ding an sich» es muy limitado.Por otro lado,había señalado lo importante que es la aportación del yo» al conocimiento. Ahora cada individuo tenía libertad para dar su propia interpretación de la existencia. Los románticos aprovecharon esta libertad, convirtiéndola en un culto casi desenfrenado al «yo», lo cual también condujo a una revalorización del genio artístico.

-¿Había muchos genios de ésos?

-Un ejemplo es Beethoven, en cuya música nos encontramos con un ser que expresa sus propios sentimientos y añoranzas. En ese sentido Beethoven era un creador «libre», al contrario que los maestros del Barroco, por ejemplo Bach y Händel, quienes compusieron sus obras en honor a Dios y, muy a menudo, conforme a reglas muy severas.


-Yo sólo conozco la  «Sonata del Claro de Luna» y la «Quinta sinfonía».


-Pues entonces puedes apreciar lo romántica que es la «Sonata del Claro de Luna» y lo dramatica que es la expresión que emplea Beethoven en la «Quinta sinfonía».


-Dijiste que también los humanistas del Renacimiento eran individualistas.


-Sí. De hecho hay muchos rasgos comunes entre el Renacimiento y el Romanticismo, quizás sobre todo en la importancia que otorgaban, unos y otros, al arte y a su significado para el conocimiento del hombre. En este campo Kant aportó lo suyo. En su estética había investigado qué es lo que sucede cuando nos sentimos abrumados por algo muy hermoso; por ejemplo, por una obra de arte. Cuando nos entregamos a una obra de arte sin servir a otros intereses que a la propia vivencia artística, nos acercamos a una percepción de «das Ding an sich».


-¿Eso quiere decir que el artista es capaz de transmitir algo que los filósofos no pueden expresar?


-Así opinaron los románticos. Según Kant, el artista juega libremente con su capacidad de conocimiento. El poeta alemán Schiller continuó desarrollando las ideas de Kant. Escribe que la actividad del artista es como un juego,y que el hombre sólo es libre cuando juega, porque entonces hace sus propias leyes. Los románticos opinaban que solamente el arte podía llevarnos más cerca de «lo inefable». Algunos fueron hasta el final y compararon al artista con Dios.

-Porque el artista crea su propia realidad exactamente de la misma manera que Dios ha creado el mundo.

-Se decía que el artista tiene una «fuerza imaginativa de creación del mundo». En su entusiasmo artístico podía llegar a sentir desaparecer la frontera entre sueño y realidad.  Novalis, que era uno de los jóvenes genios, dijo que «el mundo se convierte en sueño, el sueño en mundo». Escribió una novela medieval que se titulaba  Heinrich von Ofterdingen. El escritor no pudo dejarla acabada cuando murió, en 1801, pero tuvo de todas formas una gran importancia. La novela cuenta la historia del joven Heinrich, que está buscando aquella «flor azul» que un día vio en un sueño y que desde entonces siempre ha añorado. El romántico inglés Coleridge expresó la misma idea de esta manera:

What if you slept? And what if, in your sleep, you dreamed? And what if, in your dream, you went to heaven and there plucked a rare and beautiful flower? And what if,when you awoke, you had the flower in your hand? Ah, what then?

-Qué bonito. -Esta añoranza de algo lejano e inaccesible era típica de los románticos. Algunos también añoraron los tiempos pasados, por ejemplo la Edad Media, que ahora se revalorizó frente a la evaluación tan negativa de la Ilustración. Los románticos también añoraban culturas lejanas,por ejemplo Oriente y sus misterios. También se sentían atraídos por la noche, por el amanecer, por viejas ruinas y por lo sobrenatural. Se interesaban por lo que podríamos llamar los «aspectos oscuros» de la existencia, es decir, lo enigmático, lo tétrico y lo misterioso.

-A mí me suena como una época interesante. ¿Quiénes eran en realidad esos románticos?

-El Romanticismo era ante todo un fenómeno urbano. Precisamente en la primera parte del siglo pasado tuvo lugar un florecimiento de la cultura urbana en muchos lugares de Europa, y muy marcadamente en Alemania. Los «románticos» típicos eran hombres jóvenes, muchos de ellos estudiantes, aunque quizás no se ocuparan demasiado de los estudios en sí. Tenían una mentalidad expresamente antiburguesa y solían hablar de la policía o de sus caseras como «filisteos» o simplemente como «el enemigo».

-En ese caso yo no me habría atrevido a ser casera de ningún romántico.

-La primera generación de románticos vivió su juventud alrededor del año 1800,y podemos llamar movimiento romántico la primera insurrección juvenil de Europa. Los románticos tenían varios rasgos comunes con la cultura hippie que surgió ciento cincuenta años más tarde.

-¿Flores y pelo largo, música de guitarra y pereza?

-Sí, se ha dicho que «la ociosidad es el ideal del genio y la pereza la virtud romántica». Era la obligación del romántico vivir la vida, o soñar para alejarse de ella. El comercio cotidiano y los quehaceres de todos los días eran cosa de los filisteos.


-¿Henrik Wergeland era un romántico?


-Tanto Wergeland como Welhaven eran románticos.Wergeland también defendió muchos de los ideales de la Ilustración, pero su comportamiento, caracterizado por una obstinación inspirada pero desordenada, tenía casi todos los rasgos típicos de un romántico, por ejemplo, sus exaltados enamoramientos. Su «Stella», a quien dedica sus poemas de amor, era tan distante e inaccesible como la «flor azul» de Novalis. El propio Novalis se comprometió con una joven que sólo tenía catorce años. Ella murió cuatro días después de cumplir los quince, pero Novalis continuó amándola el resto de su vida.


-¿Has dicho que se murió sólo cuatro días después de cumplir los quince años?


-Sí.


-Yo tengo hoy quince años y cuatro días.


-Es verdad...


-¿Cómo se llamaba?


-Se llamaba Sophia.


-¿Qué has dicho?


-Bueno...


-¡Me estás asustando! ¿Es esto una coincidencia?


-No sé, Sofía, pero ella se llamaba Sophia.


-¡Sigue!


-El propio Novalis murió a los 29 años. Fue uno de los «jóvenes muertos». Pues muchos de los románticos murieron jóvenes, muchos a causa de la tuberculosis. Algunos se suicidaron.


-¡Vaya!


-Aquellos que llegaron a viejos dejaron más bien de ser románticos alrededor de los 30 años. Muchos se volvieron muy burgueses y conservadores.


-¿Entonces se pasaron al campo del enemigo?


-Sí, tal vez. Pero hablamos del enamoramiento romántico. El amor inaccesible había sido introducido ya por Goethe en su novela epistolar titulada Los sufrimientos del joven Werther; publicada en 1772. El pequeño libro acaba con que el joven Werther se pega un tiro porque no consigue a la mujer a la que ama...


-¿No era eso un poco exagerado?


-Resultó que el número de suicidios aumentó despues de publicarse el libro, y durante algún tiempo estuvo prohibido en Dinamarca y Noruega. Como ves, no carecía de peligro ser romántico. Se ponían en marcha fuertes sentimientos.


-Al oír la palabra «romántico», pienso en grandes pinturas de paisajes, bosques misteriosos y naturaleza salvaje... preferiblemente envuelta en niebla.


-Uno de los rasgos más importantes del romanticismo era precisamente la añoranza de la naturaleza y la mística de la misma. Y, como ya he dicho, esas cosas no surgen en el campo. Te acordarás de Rousseau, que lanzó esa consigna de «vuelta a la naturaleza», que finalmente tuvo éxito en el Romanticismo. El Romanticismo representa, entre otras cosas, una reacción contra el universo mecánico de la Ilustración. Se ha dicho que el Romanticismo implicaba un renacimiento de la antigua conciencia cósmica.

-¡Explícate!

-Significa que la naturaleza se consideró una unidad. En este punto los románticos conectaban con Spinoza, pero también con Plotino y filósofos del Renacimiento como Jacob Böhme y Giordano Bruno. Estos tuvieron en común su vivencia de un «yo» divino en la naturaleza.

-Eran panteístas...

-Tanto Descartes como Hume habían hecho una fuerte distinción entre el yo, por un lado, y la realidad extensa por el otro. También Kant había hecho una clara separación entre el «yo» que conoce, y la naturaleza «en sí».Ahora se decía que la naturaleza era un enorme yo. Los románticos también empleaban la expresión «alma universal.


-Entiendo.


-El filósofo romántico dominante fue Shelling, que vivió desde 1775 a 1854. Intentó anular la mismisisima distinción entre espíritu y materia. Toda la naturaleza, tanto las almas de los seres humanos, como la realidad física,son expresiones del único Dios o del "espíritu universal",dijo él.

-Bueno,me recuerda a Spinoza.

"La Naturaleza es el espíritu visible, el espíritu es la naturaleza invisible, dijo Shelling.Porque en todas partes de la naturaleza intuimos un "espíritu estructurador".Tambien dijo que la "materia es inteligencia adormecida.

-Esto me lo tendrás que explicar más detenidamente.

-Shelling vió un "espíritu universal" en la naturaleza,pero tambien vió el mismo espíritu en la conciencia del hombre.En este sentido la naturaleza y la conciencia humana son en realidad dos expresiones de lo mismo.

-Si,¿por qué no?

-Es decir,que uno puede buscar el "espíritu universal" tanto en la naturaleza como en la mente de uno mismo.Por eso Novalis dijo que "el camino secreto va hacia dentro".Pensaba que el hombre lleva todo el universo dentro y que la mejor manera de percibir el secreto del mundo es  entrar en uno mismo.

-Es una idea hermosa.

-Para muchos románticos la filosofía,la investigación de la naturaleza y la literatura se elevan a una unidad superior. Estar sentado en un estudio escribiendo inspirados poemas o estudiando la vida de las flores y la composición de las piedras eran en realidad dos lados del mismo asunto. Porque la naturaleza no es un mecanismo muerto,es un "espíritu universal" vivo.

-Si sigues hablando así,creo que me hago romántica.

-El científico nacido en Noruega, Henrik Steffens, llamado por Wergeland "la hoja de laurel,desaparecido en Noruega con el viento", porque se había ido a vivir a Alemania,llegó en 1801 a Copenhague para dar conferencias sobre el Romanticismo Alemán.Caracterizó el movimiento romántico con las siguientes palabras:"Cansados de los eternos intentos de atravesar la materia cruda, elegimos otro camino y quisimos apresurarnos hacia lo infinito. Entramos en nosotros mismos y creamos un nuevo mundo..."


-¿Cómo cosigues acordarte de tantas palabras de memoria?


-No tiene importancia,hija mía.


-Sigue.


-Schelling también vio una evolución en la naturaleza de tierra y piedra a la conciencia del hombre. Señaló transiciones muy graduales de naturaleza muerta a formas de vida cada vez más complicadas. La visión de la naturaleza de los románticos reflejaba que la naturaleza se entendía como un solo organismo, es decir, como una unidad que constantemente va desarrollado sus posibilidades inherentes. La naturaleza es como una planta que abre sus hojas y sus pétalos. O como un poeta que despliega sus poemas.

-¿No recuerda esto un poco a Aristóteles?

-Pues sí. La filosofía de la naturaleza del Romanticismo tiene rasgos aristotélicos y neoplatónicos. Pues Aristóteles tenía una visión más orgánica de los procesos naturales que los materialistas mecanicistas.


-Entiendo.


-También encontramos pensamientos parecidos en su nueva visión de la Historia. Muy importante para los románticos sería el filósofo e historiador Herder, que vivió desde 1744 a 1803. Opinó también que el transcurso de la Historia se caracteriza por el contexto,el crecimiento y la orientación. Decimos que tenía una visión dinámica de la Historia porque la vivia como un proceso. Los filósofos de la Ilustración habían tenido a menudo una visión estática de la Historia. Para ellos sólo existía una razón universal y general, que fluctuaba según los tiempos. Herder señaló que toda época histórica tiene su propio valor. De la misma manera cada pueblo tiene sus particularidades o su «alma popular». La cuestion es si somos capaces de identificarnos con las condiciones de otras culturas.

-De la misma manera quc tenemos que identficarnos con la situación de otra persona para entenderla mejor,tambien debemos identificarnos con otras culturas para comprenderlas.

-Supongo que hoy en día eso es más o menos evidente. Pero en el Romanticismo era algo nuevo.El Romanticismo contribuyó también a reforzar los sentimientos de identidad de cada una de las naciones. No es una casualidad que nuestra propia lucha por la independencia nacional floreciera precisamente en 1811.


-Entiendo.


-Ya yue el Romanticismo implicaba orientaciones nuevas en tantos campos, lo normal ha sido distinguir entre dos clases de Romanticismo. Por «Romanticismo» entendemos, ante todo, lo que llamamos Romanticismo universal. Pienso entonces en aquellos románticos que se preocuparon por la naturaleza, el alma universal y el genio artístico. Esta forma de romanticismo floreció primero, y de un modo muy especial, en la ciudad de Jena alrededor del año 1800.

-¿Y la otra clase de Romanticismo?

-La otra es la llamada Romanticismo nacional que floreció un poco más tarde esencialmente en la ciudad de Heidelberg. Los románticos nacionales se interesaban sobre todo por la historia del pueblo», por la lengua del «pueblo y general por la cultura «popular». Y también el "pueblo" fue considerado un organismo que desdobla sus posibilidades inherentes, precisamente como la naturaleza y la historia.

-Dime dónde vives,y te diré quien eres.

-Lo que unificó al Romanticismo universal y al nacional fue ante todo la consigna «organismo. Los románticos consideraban tanto una página,como un pueblo, «organismos vivos,de manera que tambien una obra literaria era un organismo vivo. La lengua era un organismo, incluso la naturaleza se consideraba un solo organismo. Por ello no hay una diferenciación bien definida entre el Romanticismo universal y el Romanticismo nacional. El espíritu universal estaba presente en el pueblo, así como en la cultura popular y en la naturaleza y el arte.

-Comprendo.

-Herder ya había recopilado canciones populares de muchos países, y había publicado la colección bajo el elocuente título todo Stimmen der Völker in Liedern ( Las Voces de los Pueblos en sus Canciones). Caracterizó la literatura popular como todo «lengua materna de los pueblos». En Heidelberg se comenzaron a recopilar canciones y cuentos populares. Tal vez hayas oído hablar de los cuentos de los hermanos Grimm.


-Ah sí, «Blancanieves» y «Caperucita Roja», «Cenicienta» y «Hansel y Gretel»...


-Y muchos, muchos más. En Noruega teníamos a Asbjornsen y Moe, que viajaron por todo el país recogiendo la «literatura propia del pueblo». Era como cosechar una jugosa fruta que de repente se había descubierto como algo rico y nutritivo. Y corría prisa, porque la fruta ya estaba cayéndose de los árboles. Landstad recopiló canciones e Ivar Aasenrecopiló la propia lengua noruega. Desde mediados del siglo pasado también se redescubrieron los viejos mitos de los tiempos paganos. Compositores de toda Europa comenzaron a incorporar la música folklórica a sus composiciones. De esa manera intentaron construir un puente entre la música popular y la artística.


-¿La música artística?


-Por música artística se entiende música compuesta por una sola persona, por ejemplo Beethoven. La música popular, por otra parte, no la había compuesto una persona determinada, sino el propio pueblo. Por eso tampoco sabemos exactamente cuándo se compusieron las melodías populares. Y de la misma manera se distingue entre cuentos populares y cuentos artísticos.


-¿Qué significa «cuento artístico»?


-Un cuento que ha sido creado por un determinado escritor, por ejemplo Hans Christian Andersen. Precisamente el género cuentístico fue cultivado con gran pasión por los románticos. Uno de los maestros alemanes fue Hoffmann.


-Creo que he oído hablar de los cuentos de Hoffmann.


-El cuento fue el gran ideal literario entre los románticos, más o menos de la misma manera que el teatro había sido la forma artística preferida de los barrocos. Proporcionaba al escritor grandes posibilidades de jugar con su propia fuerza creativa.


-Podía jugar a Dios ante un mundo imaginado.


-Exactamente. Y ahora podríamos hacer un breve resumen.


-¡Venga!


-Los filósofos románticos entendieron el «alma universal» como un «yo» que, en un estado más o menos onírico, crea las cosas en el mundo. El filósofo Fichte señala que la naturaleza precede de una actividad imaginativa superior e inconsciente. Schelling dijo que el mundo «está en Dios». Pensaba que Dios es consciente de algunas cosas,pero también hay aspectos de la naturaleza que representan lo inconsciente en Dios. Porque también Dios tiene un «lado oscuro».

-Es una idea que me asusta y me fascina a la vez.

-De la misma manera se consideró la relación entre el autor y su obra de creación. El cuento proporcionó al escritor la posibilidad de jugar con su propia «fuerza imaginativa». El mismo acto de la creación no era siempre consciente. Al escritor le podía ocurrir que el cuento que estaba escribiendo saliera empujado por una fuerza inherente. A veces estaba como hipnotizado mientras escribía.


-De acuerdo.


-Pero luego el mismo escritor podía romper la ilusión. Podía intervenir en el relato con pequeños comentarios irónicos al lector, para que éste, al menos esporádicamente recordara que el cuento sólo era un cuento.


-Entiendo.


-De esta manera el escritor tambien podía recordar al lector que su propia vida era de cuento. Esta clase de ruptura de la ilusión la solemos llamar «ironía romántica». Nuestro propio Ibsen, por ejemplo, deja decir a uno de los personajes en su obra Peer Gynt que uno no muere en medio del quinto acto».


-Creo que entiendo que esa réplica tiene algo de divertido. Porque al mismo tiempo dice que simplemente es un soñador.


-La frase es tan paradójica que podemos marcarla con un punto y aparte.


-¿Qué guieres decir?


-Nada, nada, Sofía. Pero luego dijimos que la amada de Novalis se llamaba Sofia,como tú, y que además murió cuando tenía quince años y cuatro días...


-Comprenderás que me asustara, ¿no?


-Alberto se quedó sentado mirando algo fijamente.


-Prosiguió:


-Pero no debes temer que vayas a tener el mismo destino que la amada de Novalis.


-¿Por qué no?


-Porque aún quedan muchos capítulos.


-¿Qué dices?


-Digo que la persona que lea esta historia de Sofía y Alberto sabe que aún quedan muchas páginas de este cuento. Sólo hemos llegado al Romanticismo.


-¡Me mareas!


-En realidad se trata del mayor, que intenta marear a Hilde. ¡Qué feo por su parte!, ¿verdad Sofía? ¡Punto y aparte! Alberto aún no había acabado la frase cuando un chico salió corriendo del bosque.

Vestía ropa árabe y en la cabeza llevaba un turbante. En la mano llevaba una lámpara de aceite. Sofía se agarró al brazo de Alberto.

-¿Quién es ése? -preguntó.


El chico contestó por su cuenta:


-Me llamo Aladino, vengo del Líbano. Alberto le miró con severidad.


-¿Y qué tienes en tu lámpara, chico?


El chico empezó a frotar la lámpara. De ella salió un espeso vapor, y del vapor iba saliendo

la figura de un hombre, que tenía barba negra y boina azul como Alberto. Flotando en el aire sobre la lámpara,dijo lo siguiente:

-¿Me oyes, Hilde? Supongo que llego tarde para felicitarte. Sólo quiero decirte que para mí Bjerkely y la región en la que vives me parecen un verdadero cuento. Nos veremos dentro de pocos días. Y con esto, la figura de hombre volvió a diluirse en el vapor, y toda la nube fue absorbida por la lámpara de aceite. El chico del turbante se puso la lámpara bajo el brazo, volvió a meterse en el bosque y desapareció.


-Es... increíble -dijo Sofía, finalmente.


-No es más que una tontería, hija mía.


-El espíritu hablaba exactamente como el padre de Hilde.


-Porque es su espíritu.


-Pero...


-Tú y yo y todo lo que nos rodea tiene lugar muy dentro de nuestra conciencia. Es el 28 de abril por la noche, y alrededor del mayor, que está despierto, están dormidos todos los Cascos Azules, y él mismo está a punto de dormirse. Pero tiene que acabar el libro que va a regalarle a Hilde en su decimoquinto cumpleaños. Por eso tiene que trabajar, Sofía, por eso el pobre hombre apenas puede descansar.


-¡Madre mía!


-¡Punto y aparte!


Sofía y Alberto se quedaron sentados mirando al pequeño lago. Alberto estaba como petrificado. Al cabo de un rato Sofía se atrevió a darle en la espalda.


-¿Te has distraído?


-Sí, en esto intervino directamente. Los últimos párrafos estaban inspirados por él hasta la última letra. Debería sentirse avergonzado. Pero a la vez se descubrió, dejándose ver completamente. Ahora sabemos que vivimos nuestras vidas en un libro que el padre de Hilde manda a su casa como regalo de cumpleaños.


¿Oíste lo que dije, no? Bueno, en realidad no fui en absoluto yo quien lo dijo.


-Si todo esto es verdad intentaré escaparme del libro y escoger mi propio camino.


-En eso consiste exactamente mi plan secreto. Pero antes tenemos que conseguir hablar con Hilde, porque ella está leyendo cada palabra que estamos diciendo. En cuanto logremos escaparnos de aquí será mucho más dificil volverse a poner en contacto con ella. Esto quiere decir que tenemos que aprovechar la oportunidad ahora mismo.


-¿Qué le vamos a decir?


-Creo que el mayor está a punto de dormirse junto a la máquina de escribir, aunque sus dedos siguen corriendo por el teclado con una velocidad febril...


-Resulta curioso pensar en ello.


-Precisamente puede que ahora esté escribiendo cosas de las que más adelante se arrepentirá. Y no tiene tinta blanca correctora, Sofía. Eso forma una parte importante de mi plan. Pobre de aquel que se atreva a regalar al mayor Albert Knag un frasquito de tinta correctora.


-De mí no recibirá nada.


-Aquí y ahora desafío a la pobre chica a que se rebele contra su propio padre. Debería avergonzarse de permitir que su padre la entretenga con siluetas y sombras. Si estuviese aquí, le habríamos dejado notar en su propio cuerpo nuestra indignación.


-Pero no está aquí.


-Está presente en espíritu y alma, al mismo tiempo que está sentado en el Líbano. Porque todo lo que nos rodea es el «yo» del mayor.


-Pero él también es algo más de lo que vemos aquí, a nuestro alrededor.


-Porque simplemente somos sombras del alma del mayor, y a una sombra no le resulta fácil atacar a su maestro, Sofía. Requiere perspicacia y reflexión madura. Pero tenemos una posibilidad de influir sobre Hilde. Sólo un ángel puede rebelarse contra un dios.


-Podemos pedirle a Hilde que le haga la burla en cuanto vuelva a casa. Puede decirle que es un canalla.Puede destrozarle su barca,o al menos su linterna. Alberto consintió. Luego prosiguió.


-Además puede fugarse. Para ella es mucho más fácil que para nosotros. Puede abandonar la casa del mayor y no volver a aparecer jamás. Se lo merecería este mayor,que está jugando con su «fuerza imaginativa de crear mundos» a nuestra costa.


-Me lo imagino. El mayor viajando por el mundo en busca de Hilde.Pero Hilde ha desaparecido porque no podía aguantar vivir con un padre que se burlaba de Alberto y Sofía.


-Se cree gracioso. Eso es lo que quería decir cuando te dije que nos usa para entretenimiento de un cumpleaños. Pero debería tener cuidado, Sofía, y Hilde también.


-¿Qué guieres decir con eso?


-¿Estás cómoda?


-Con tal de que no aparezcan más espíritus de lámparas.


-Intenta imaginarte que todo lo que vivimos tiene lugar en la conciencia de otra persona. Nosotros somos esa conciencia. No tenemos ninguna alma propia, somos el alma de otro. Hasta aquí nos encontramos sobre un camino filosófico conocido. Berkeley y Schelling hubieran aguzado el oído.


-¿Sí?


-Luego puede ser que esa alma sea el padre de Hilde Moller Knag.Está sentado escribiendo un libro de filosofía para el decimoquinto cumpleaños de su hija. Cuando Hilde se despierta el 15 de iunio, se encuentra con el libro sobre la mesilla, y ahora ella y otros pueden leer acerca de nosotros. Durante mucho tiempo el padre ha estado insinuando que «el regalo» puede ser compartido con otros.


-Me acuerdo.


-Esto que te estoy diciendo ahora lo está leyendo Hilde después de que su padre estuviera una vez sentado en el Líbano imaginándose que yo te contaba que él estaba en el Líbano... imaginándose que yo te contaba que él estaba sentado en el Libano... Sofía se estaba mareando.Intentó pensar en lo que había oído sobre Berkeley y los románticos. Alberto Knox prosiguió:


-Pero no deberían sentirse demasiado seguros. Y menos aún deberían reírse, porque una risa puede fácilmente atragantarse.


-¿A quién?


-A Hilde y a su padre. ¿No estamos hablando de ellos?


-¿Pero por qué no deben sentirse seguros?


-Porque no se puede descartar en absoluto la posibilidad de que también ellos sean sólo conciencia.


-¿Cómo podría ser eso posible?


-Si era posible para Berkeley y los románticos, también será posible para ellos. Quizás también el mayor es una imagen de sombras en un libro que trata sobre él y Hilde, y naturalmente también de nosotros dos ya que formamos una pequeña parte de su vida.


-Eso sería aún peor. En ese caso sólo seríamos imagenes de sombras de imágenes de sombras.


-Pero también puede ser que un escritor totalmente diferente esté escribiendo un libro que trata sobre el mayor de los Cascos Azules Albert Knag que escribe un libro para su hija Hilde. Este libro trata de un tal «Alberto Knox» que de repente empieza a enviar unas modestas reflexiones filosóficas a Sofía Amundsen, en el Camino del Trébol número 3.


-¿Tú crees?


-Simplemente digo que es posible. Para nosotros ese escritor será un «dios oculto», Sofía. Aunque todo lo que somos y todo lo que decimos y hacemos emane de él, porque somos él, nunca sabremos nada de él. Nos han metido en la caja de más adentro.


Alberto y Sofía se quedaron pensando mucho tiempo. Al final Sofía rompió el silencio:


-Pero si de verdad hay un escritor que se inventa la historia sobre el padre de Hilde en el Líbano, de la misma manera que él se ha inventado nuestra historia...


-¿Sí?


-...entonces puede ser que él tampoco se sienta tan seguro.


-¿Qué guieres decir?


-Allí está con Hilde y conmigo metidas en un lugar muy adentro de su cabeza. ¿Pero no es posible que también viva su vida en una conciencia superior?


Alberto asintió con la cabeza.


-Desde luego, Sofía. También es posible eso. Y si es así, él nos ha dejado tener esta conversación precisamente para insinuar esa posibilidad. En ese caso ha querido señalar que también él es una imagen indefensa de sombras y que este libro en el que Hilde y Sofía viven sus vidas es, en realidad, un libro de texto de filosofía.


-¿Un libro de texto?


-Todas las conversaciones que hemos tenido, Sofía,todos los diálogos...


-¿Sí?


-Son en realidad un monólogo.


-Me parece que ahora todo se ha disgregado en conciencia y espíritu.


Menos mal que aún nos quedan algunos filósofos. Aquella filosofía que comenzó tan magníficamente con Tales, Empédocles y Demócrito no puede naufragar aquí, ¿verdad?


-Qué va. Hablaré de  Hegel.


Fue el primer filósofo que intentó salvar la filosofía después de que el Romanticismo hubiera reducido todo a espíritu.


-Espero con ilusión.


-Para que no nos interrumpan más espíritus o imágenes de sombras, sugiero que volvamos adentro.


-Además, ya hace un poco de fresco.



miércoles, 29 de octubre de 2014

SAN AGUSTIN PECADOR




San Agustín de Hipona nació el 13 de noviembre del 354 en Tagaste, Numidia, ahora Souk Ahras, Argelia. De niño, no fue bautizado ni recibió ninguna formación cristiana; a los 11 años fue enviado a la escuela en Madaura, un centro de cultura y aprendizaje pagano.

Regresó a su hogar en el 369 y en el 370 se trasladó a Cartago, donde conoció y disfrutó de los placeres de la carne, incluida la h0m0scxualidad.

"Cuando llegué a Cartago, a mi alrededor bullía un caldero de amores ilícitos. Yo nunca había amado y estaba ansioso por amar. 

( ... ) Me parecía dulce amar y ser amado, y mucho más si podía disfrutar del cuerpo de la persona amada. De modo que contaminé el agua primaveral de la amistad con la suciedad de la concupiscencia. Enlodé su limpia corriente con el infierno de la lujuria y, a pesar de ser impuro e inmoral, con mi exceso de vanidad solía comportarme como un hombre de mundo que frecuenta los lugares elegantes que están de moda. Me zambullí de cabeza en el amor, ya que anhelaba que me atrapase". (Confesiones, San Agustín)

Se convirtió al Maniqueísmo, una mezcla del cristianismo con otras religiones orientales que hablaba del dualismo entre el bien y el mal, la transmigración de las almas y la posibilidad de la salvación, y que, entre otras cosas condenaba los placeres sexuales pero era menos condenatorio con los placeres h0m0scxuales puesto que: 
a) no compartían la falsa aureola de santidad que la scxualidad marital utilizaba para tentar a los desprevenidos hacia una vida autocomplaciente, y b) no atrapaban las almas dentro de la materia, como ocurría con las relaciones heteroscxuales cuando producían niños.

Durante esta época, San Agustín reanudó su amistad con un joven cristiano que conocía desde la infancia. La relación, que apenas duró un año, fue "lo más dulce que experimenté en toda mi vida. 

Porque estando aquel amigo mío enfermo de calenturas, le dio una vez un síncope, que le duró mucho tiempo, juntamente con un
sudor mortal, y viéndosele ya sin esperanzas de vida, se le dio el Bautismo sin que él lo supiese, ni pudiese conocerlo, lo cual me dio poco cuidado, persuadiéndome que su alma conservaría mejor lo que yo le había enseñado, que lo que se ejecutaba en su cuerpo sin saberlo él ni advertirlo. Pero muy al contrario sucedía, porque él volvía en sí y con salud en el alma. 


Luego al punto que pude hablarle (y pude luego que él pudo oírme, pues no me apartaba de su lado, y mutuamente pendíamos uno de otro), intenté burlarme del Bautismo que le habían dado, cuando se hallaba muy lejos de tener conocimiento ni sentido: creyendo yo que él también se burlaría conmigo de aquel hecho, como que ya sabía entonces que le habían bautizado. Mas luego que oyó mi burla, me mostró tanto horror como si fuera yo su mayor enemigo, y me amonestó con una admirable y repentina libertad, que si quería ser amigo suyo, no volviese a hablar de aquello por
aquel estilo. Yo entonces, espantado todo y turbado, reprimí lo que se me ofrecía responderle, dejándolo para cuando hubiese convalecido y estuviese capaz con las fuerzas de su cabal salud, para poderle yo decir entonces todo cuanto quisiese. Pero pocos días después, estando yo ausente, le acometieron otra vez las calenturas y murió; mejor dicho, fue como arrebatado de entre las
manos de mi locura, para estar bien guardado junto a Vos para mi consuelo.

San Agustín quedó desolado. "Todo lo que había compartido con él, sin él quedaba reducido a un tormento cruel. (...) Me sorprendía que siguieran vivos otros mortales puesto que había muerto aquel a quien yo había amado como si no fuera a morir jamás. Y me sorprendió aún más el hecho de que mientras él estaba muerto yo estuviera vivo, porque él era mi "otro yo". Ya lo había dicho alguien refiriéndose a su amigo: que "era la mitad de mi alma". Había llegado a sentir que mi alma y la suya eran "una sola alma dentro de dos cuerpos". De modo que mi vida se convirtió en un horror. No quería vivir sólo con la mitad de mí mismo, y tal vez el motivo por el cual le temía tanto a la muerte era que entonces habría muerto la totalidad de mi amado amigo."

El futuro santo tuvo también una amante que, en el año 371 le dio un hijo de nombre Adeodato. Entre los años 374 y 383, dirigió una escuela de retórica en Cartago; después se trasladó a Roma, donde siguió enseñando retórica. Bajo la influencia de San Ambrosio, acabó rechazando las doctrinas maniqueas. Un domingo de Pascua, el 25 de abril del 387, San Agustín y su hijo Adeodato fueron bautizados en el cristianismo.

Agustín se deshizo rápidamente de su amante y regresó a África en el 388. Vendió sus bienes, distribuyó el dinero entre los pobres y convirtió su casa en una comunidad monástica. San Agustín fue ordenado en Hipona luego, fue consagrado obispo auxiliar, y poco después fue nombrado obispo.

En agosto del 430, los vándalos se apoderaron de Cartago y sitiaron Hipona. San Agustín falleció el 28 de agosto (día de su festividad), durante el sitio.

jueves, 1 de mayo de 2014

RESUMEN DE LA REPÚBLICA





Libro I
328c   Discusión preliminar sobre la vejez
Céfalo: el carácter, no la vejez, es la causa de los males de que se quejan los ancianos; la riqueza puede ayudar al hombre sensato a ser justo. 331c   Céfalo: la justicia es la devolución de lo que se debe
Sócrates: pero se puede devolver lo que se debe con justicia o no.
332d Polemarco: es el beneficio a amigos y perjuicio a enemigos
Sócrates: pero si se perjudica a un caballo, se le vuelve peor respecto de su excelencia (arete); dado que la justicia es la excelencia del hombre, al perjudicar a un hombre se lo vuelve más injusto, y así se haría justicia produciendo injusticia.
338c   Trasímaco: es lo que conviene al más fuerte
Sócrates: pero así como un médico dispone no lo que le conviene a él sino lo que conviene al enfermo, el gobernante debe disponer lo que conviene a los gobernados. Cada arte aporta un beneficio particular: el del médico, la salud, el del mercenario el salario. Si el médico gana dinero al curar, no se beneficia con el arte médico sino con el arte del mercenario que añade al suyo. Así el que gobierna no obtiene ningún beneficio de su arte, sino de uno adicional.
348c    Trasímaco: la injusticia es excelencia y sabiduría
Sócrates: pero en cualquier arte el sabio no trata de aventajar a otro que lo conoce, sino al que lo desconoce. Y el justo no quiere aventajar al justo, sino al no-justo. Por lo tanto es el justo quien se parece al sabio y bueno, no el injusto.
352d   La justicia es la excelencia del alma
Cada cosa tiene una función (érgon) que sólo ella cumple o que ella es la que la cumple mejor. Las funciones del alma son atender, deliberar, etc., y su excelencia es la justicia, de modo que el alma justa cumplirá su función y vivirá bien, no así el alma injusta.

Libro II
357a Glaucón: la justicia no es vista como un bien en sí mismo
Bienes que deseamos por sí mismos, que deseamos por sus consecuencias y que deseamos por ambas cosas. La justicia es colocada por la mayoría en la segunda clase, como algo en sí mismo penoso, y sólo deseable por sus consecuencias.
358e    Glaucón: la justicia no es cultivada voluntariamente
Los hombres sufren más al ser víctimas de injusticias que lo que disfrutan al cometerlas; por eso la justicia consiste en un acuerdo para no sufrir ni cometer injusticias. Sólo cultiva la justicia el que es impotente para cometer injusticia. Mito de Giges.
362d   Adimanto: es preferible la injusticia a la justicia
Cuando los injustos son ricos pueden reparar cualquier delito y librarse de los males del más allá. Incluso se puede persuadir a los dioses.
368a   Sócrates: nacimiento del Estado sano
Se buscará la justicia en el Estado (polis) primeramente, y luego en el individuo. El Estado nace cuando el individuo no se autoabastece sino que necesita de otros, por lo cual se asocia con los demás. Estas necesidades son: 1) de alimentación, 2) de vivienda y 3) de vestimenta. Los expertos en cada actividad producirán para todos los demás, recibiendo a cambio los productos que necesitan. Se llevará una vida austera.
372d    Tránsito hacia el Estado enfermo
Glaucón: una sociedad de cerdos no sería distinta. Sócrates: pues entonces habrá que añadir cocineros, médicos, músicos, modistas, etc. Será un Estado enfermo o lujoso, cuyo territorio debe agrandarse a costa del vecino: origen de la guerra y del ejército. El ejército debe ser profesional.
374e    Cualidades que deben tener los militares
Serán seleccionados como militares o guardianes los que posean agudeza, rapidez, fuerza y valentía; deben ser mansos con sus compatriotas y feroces con sus enemigos. 376c   La educación de los guardianes. La música: los textos
Hay que rechazar la mayoría de los mitos de Hornero y Hesíodo, que presentan a los dioses como criminales o combatiendo entre sí.
379a Pautas para hablar de Dios (peri theologías) en los textos
Hay que representar a Dios tal como es: bueno, y por ende que no puede ser causa del mal. No ha de permitirse que los poetas presenten a dioses haciendo mal o transformándose: lo excelente no es susceptible de modificación; tampoco mintiendo, pues la verdadera mentira es odiada por dioses y hombres, y la mentira en palabras, que es útil a los hombres, no sería útil para un dios.
Libro III
386a   Pautas para hablar de los hombres en los textos
Los poetas no deben presentar a los héroes lamentándose por la muerte; tampoco como presas de risas o ensalzando la buena mesa.
392c   Pautas para la dicción de la poesía
La narración puede ser simple (ditirambos), por medio de imitación (tragedia, comedia) o por ambas cosas a la vez (épica). Los guardianes no deben hacer imitaciones, ya que cada uno es apto para una sola tarea. Pero si imitan, deben imitar sólo caracteres valientes, moderados, piadosos, etc. Usarán el tipo mixto de narrativa, con una parte breve de imitación.
398c   Pautas para las melodías
Como las armonías han de adaptarse al texto, no serán quejumbrosas ni relajantes: las únicas aceptables son la doria y la frigia. No se necesitarán instrumentos de muchos sonidos.
399e   Pautas para los ritmos
Sólo deben permitirse los ritmos que sean propios de un modo de vivir ordenado y valeroso; el pie y la melodía deben adecuarse al texto y no viceversa.
403c   La gimnasia y la medicina
Debe cambiar el régimen de vida de los atletas actuales, que duermen demasiado; se excluirá el pescado y la carne hervida, pero sin estar pendiente del régimen. Sólo los ricos, que no cumplen una función en la sociedad, pueden pasarse el tiempo con los médicos; el artesano no tiene tiempo para tratamientos largos.
410b   Poder educativo de la gimnasia y la música
Ambas educan el alma: la gimnasia, su lado fogoso (thymoeidés), y si se combina con música, que cultiva la dulzura, produce, en lugar de la fuerza bruta, la valentía.
412b   Pruebas de los candidatos a gobernantes
Los que gobiernen serán los que tengan la convicción (dogma) de que lo que deben hacer es siempre lo que más convenga al Estado. Tres clases de pruebas: 1) encargarlos de tareas que faciliten su olvido de esa convicción; 2) imponerles trabajos, sufrimientos y competencias, y 3) llevarlos a lugares terroríficos y luego a otros placenteros.
414   Mito de las clases
Todos los ciudadanos han sido criados y educados por la tierra, que es su madre y nodriza; por tanto, todos son hermanos entre sí. Pero en la composición de unos (guardianes gobernantes) entró el oro, en la de otros (auxiliares) la plata y en la de otros (labradores y artesanos) el bronce y el hierro. Puede darse el caso de que un hombre de oro genere uno de bronce, y que uno de hierro genere n uno de oro; en todos los casos hay que llevarlos al sector que les corresponde.
416a   Comunidad de los guardianes
Para ser como perros de rebaño, no como lobos que devoren a las ovejas, los guardianes no deben contar con bienes privados, salvo de primera necesidad, y harán sus comidas en común.
Libro IV
419a   La felicidad de la clase gobernante y la sociedad
Adimanto: los gobernantes, teniendo todo en su mano para ser dichosos, no podrán así disfrutar como los de otros Estados. Sócrates: no debemos mirar a la felicidad de los guardianes, sino a la de toda la sociedad.
42Id   La pobreza y la riqueza de los ciudadanos
No debe haber gente rica ni pobre, ya que, si es rica, no se ocupará de su trabajo, y si es pobre, no podrá realizarlo bien. Y si en una guerra se combate contra un Estado en que hay ricos y pobres, se les ofrecerá a éstos la fortuna de los ricos a cambio de su alianza, ya que en este Estado no interesa la riqueza.
427d   Las partes de la excelencia en el Estado
Para saber si se halla la justicia en el Estado, bastará con examinar si están presentes las otras tres partes de la excelencia: la sabiduría (sophía) la moderación (sóphrosyné) y la valentía (andreía). El Estado es sabio no por el conocimiento de alguna cuestión particular, sino por el de su totalidad, que es el apropiado para la vigilancia que está presente en los guardianes. El Estado es valiente si lo es aquella parte suya que va a la guerra por su causa. El Estado es moderado cuando gobernantes y gobernados coinciden en quiénes deben gobernar: así la mejor parte gobierna a la peor.
432b   La justicia en el Estado bien fundado
Es lo que resta para que el Estado alcance la excelencia: consiste en que cada uno haga lo que le corresponde en el Estado.
436a   Las partes del alma
¿Están presentes en el individuo las mismas clases que en el Estado? ¿Hablamos de géneros distintos, cuando decimos que por medio de uno aprendemos, por otro somos fogosos y por otro anhelamos placeres?
436c   El principio de contradicción
Una misma cosa no produce ni padece efectos contrarios en el mismo sentido, con respecto a lo mismo y al mismo tiempo; no debemos confundirnos cuando una cosa parece una y resulta múltiple.
437b   Las partes del alma (continuación)
Si alguien tiene sed, es debido a la parte irracional (alógiston) y apetitiva (epithymétikón) del alma, pero puede no querer beber a causa del razonamiento (logismós). La fogosidad (thymós) pasa a veces por semejante a la apetitiva, pero cuando uno se encoleriza contra los propios deseos se ve que no es así; tampoco se identifica con la parte racional (logistikón), ya que uno puede entusiasmarse irracionalmente y ser llamado al orden por la razón. Por tanto, son tres géneros distintos.
441c    Funciones de las partes del alma
Así como el Estado es justo cuando las tres clases hacen cada una lo suyo, lo mismo con el individuo: al raciocinio corresponde mandar y a la fogosidad ser su servidor y aliado. El individuo es valiente cuando la fogosidad se atiene a lo prescrito por la razón, es sabio por la parte racional y es moderado por la amistad y concordia de estas partes entre sí.
Libro V
451d   Naturaleza y tareas de la mujer
En cuanto a la naturaleza difieren entre sí un hombre carpintero y otro médico, no un hombre médico y una mujer médica: las dotes naturales están similarmente distribuidas en el hombre y la mujer; sólo difieren en que la mujer es más débil. Por lo tanto las mujeres deben realizar las mismas tareas que los hombres y recibir la misma educación.
457e    Comunidad de mujeres y de niños
Ninguna mujer cohabitará en privado con un hombre; las mujeres serán comunes a todos los hombres. Por participar de las mismas tareas, llegarán a la unión sexual; se celebrarán matrimonios sagrados entre los mejores guardianes y las mejores guardianes. Los hijos serán comunes y no sabrán quiénes son sus padres; su educación será confiada a magistrados, separándose a los mejores.
462a   Carácter comunitario de la sociedad
El mayor mal para el Estado es lo que lo divide y el mayor bien lo que lo une. Por ende, debe haber una comunidad de placer y dolor: todos los ciudadanos deben poder regocijarse y entristecerse por las mismas cosas (por decir todos 'mío' a lo mismo).
469b   La esclavitud y las luchas entre griegos
Los griegos no harán esclavos a otros griegos, sino sólo a los bárbaros. En las guerras entre griegos no se despojará a los cadáveres, excepto de sus armas, y éstas no serán ofrendadas en los templos; no depredarán los campos ni incendiarán las casas de los vencidos.
471c Glaucón: ¿es posible que tal organización política exista?
Sócrates: se ha indagado qué es la justicia y el hombre justo para proponerlos como paradigmas para nuestros actos, no para demostrar que su existencia es posible. La praxis alcanza siempre menos la verdad que las palabras. Más bien hay que demostrar cómo se puede fundar el Estado más próximo al descrito. La condición es que los filósofos reinen en los Estados o los gobernantes filosofen.
474b   El filósofo
Los que aman algo lo aman en su totalidad y no en una parte; así el 'amante de la sabiduría' (philóso-phos) es aquel que gusta de todo estudio, sin hartarse nunca. Pero hay que distinguir el 'verdadero filósofo' del que es 'parecido a un filósofo'.
475e   Los filósofos y las Ideas
Lo Bello, lo Justo, lo Bueno y todas las Ideas son una cada una, pero, al aparecer en comunión con acciones, cuerpos y unas con otras, cada una parece múltiple. Los verdaderos filósofos, a diferencia de los parecidos a filósofos, no confunden la Idea con las cosas que de ella participan.
476d   El objeto del conocimiento y el objeto de la opinión
El que conoce, conoce algo que es (ón), no puede conocer lo que no es (mé ón). A lo que es corresponde el conocimiento científico (epistéme), a lo que no es corresponde la ignorancia. También el que opina debe opinar sobre algo y no sobre lo que no es, pero la opinión (dóxa) es algo más oscuro que el conocimiento y más claro que la ignorancia, y por ende corresponde a algo intermedio entre lo que es y lo que no es: la multiplicidad, p. ej., de cosas bellas es algo intermedio entre la esencia (ousía) y el no ser (tó mé einai). Los que gustan de ella son amantes de la opinión (philódoxoi), no filósofos.
Libro VI
486a   El alma filosófica
El alma filosófica suspira siempre por la totalidad íntegra de lo divino y de lo humano. Desde temprano es justa y mansa, bien dotada de memoria y facilidad de aprender. 487d   Dificultades del ejercicio de la verdadera filosofía
Cuando las cualidades del alma filosófica (valentía, moderación, etc.) se nutren mal, arrancan al alma de la filosofía. Los que corrompen a los filósofos no son los sofistas sino los acusadores de éstos, que son los más grandes sofistas: la multitud en la asamblea, teatro, etc. Los sofistas no enseñan privadamente otra cosa que las convicciones que la multitud se forja cuando se congrega. Son muy pocos los que tratan dignamente con la filosofía, y, al no ver nada sano en la política, se alejan de ésta.
497a   La juventud y la filosofía
Cuando los adolescentes abordan la filosofía, al llegar a su parte más difícil, la relativa a los conceptos abstractos (tó perí toüs lógous), la abandonan. En la adolescencia hay que darles una educación apropiada a la edad, y, sólo cuando la fuerza corporal declina, hacerlos ocuparse de la filosofía.
499e   Posibilidad de persuadir a la multitud
La multitud está mal dispuesta con la filosofía porque nunca ha visto un filosofo como el descrito, pero se le puede persuadir de que lo dicho es verdad.
502c   El objeto del estudio supremo
Hay que probar a los guardianes en la práctica de los estudios superiores, para ver si son capaces de llegar hasta el objeto del estudio supremo, la Idea del Bien, que es algo superior a la justicia.
506e   Alegoría del sol
Las cosas múltiples son vistas, las Ideas pensadas. Lo que es el sol en el ámbito visible respecto a la vista y de lo que se ve, es la Idea del Bien en el ámbito inteligible (noetós topos) respecto del intelecto (noüs) y de lo que se intelige, o sea, de las Ideas. Así como el sol aporta a las cosas visibles la propiedad de ser vistas y también su vida, así la Idea del Bien confiere a las Ideas el poder de ser conocidas pero además el existir (tó einai) y la esencia (ousía), aunque ella misma no sea esencia sino que esté más allá de la esencia.
509d   Alegoría de la línea
Dividida una línea en dos secciones desiguales, y cada una de ellas en otras dos, tendremos, en la sección visible, una subsección de imágenes (sombras, reflejos) y otra de la cual en la primera hay imágenes (seres vivos, artefactos). A su vez, en la primera subsección de la parte inteligible, el alma se sirve de supuestos (hypothéseis), sin marchar hasta un principio) (arché) sino hacia la conclusión. En la otra subsección parte de supuestos, pero avanza por medio de Ideas hasta llegar al principio no supuesto (anypóthetos arché). La sección visible se conoce mediante la opinión y, dentro de ella, la subsección de imágenes por la conjetura (eikasía) y la otra por la creencia (pístis); la sección inteligible es conocida mediante la inteligencia (noüs): dentro de ella la subsección inferior mediante el pensamiento discursivo (diánoia), la superior por el intelecto (noüs).
Libro VII
517b   Alegoría de la caverna
La caverna es el ámbito visible en que vivimos y el fuego en ella es el sol: afuera está el ámbito inteligible, las Ideas, y el sol es la Idea del Bien. El arte de volver el alma desde las tinieblas hacia la luz es la educación Los gobernantes, una vez educados de ese modo, deben gobernar.
522c   Estudios del filósofo: 1) aritmética
Para escapar al ámbito del devenir (génesis) y captar la esencia el guardián debe estudiar aritmética, que eleva el alma y la obliga a discurrir (dialégesthai) sobre los Números en sí.
526c   2) geometría plana
Aunque los geómetras hablan de 'cuadrar', 'aplicar', etc., como si sus discursos apuntaran a la praxis, la geometría se dirige al conocimiento de lo que es siempre.
528a   3) estereométria
El estudio del sólido en sí mismo ha sido emprendido hasta ahora débilmente; el Estado debe promoverlo.
528e   4) astronomía
No hay que ocuparse de ella con la vista, ni aunque se mire hacia arriba, sino con la inteligencia: los astros que se ven sólo sirven como ejemplos para el estudio de los que no se ven, en su velocidad, figura y relaciones verdaderas.
53Od   5) armonía
Lo mismo en el caso de la teoría matemática de la música: a partir de los acordes que se oyen hay que elevarse al examen de los números armónicos y de los que no lo son, lo cual es útil para la búsqueda de lo Bello y lo Bueno.
531d   La Dialéctica, estudio supremo
Los estudios anteriores sólo son un preludio a la dialéctica, que sólo pueden alcanzar los capaces de dar y recibir razón de la esencia. Tal como el prisionero llega al término de lo visible cuando puede ver el sol, el dialéctico arriba al término de lo inteligible cuando contempla la Idea del Bien. El método dialéctico es el único que marcha hasta ella cancelando los supuestos.
533e   Retorno a la alegoría de la línea: ordenamiento epistemológico
El conocimiento relativo a las cuatro subsecciones son: ciencia (epistemé), pensamiento discursivo, creencia  y conjetura; a estas dos en conjunto, opinión, y a las dos primeras en conjunto, inteligencia (nóesis). Esta se refiere a la esencia, y la opinión al devenir. Esencia: devenir :: inteligencia: opinión, y a su vez ciencia: creencia :: pensamiento discursivo: conjetura.
534b   Formación de los dialécticos
Estudiarán desde niños. A los veinte años se elegirá a los más inteligentes y durante diez años se les hará tener una visión en conjunto (synopsis) de lo que en forma dispersa estudiaron cuando niños. A los treinta años se seleccionará a los más capaces de prescindir de los sentidos y de marchar hacia lo que es en sí, y se les hará descender a la caverna para ejercitarse en todo tipo de trabajo. A los cincuenta se los forzará a contemplar la Idea del Bien, y a, tomándola como paradigma, alternarse durante el resto de sus vidas en el gobierno del Estado.
Libro VIII
543c   Las cinco clases de constituciones políticas
El régimen correcto es el descrito, la aristocracia. Hay cuatro regímenes (politeíai) deficientes: la timocracia o timarquía, la oligarquía, la democracia y la tiranía. Y hay otros tantos tipos de hombres, de cuyo comportamiento nacen aquéllos.
545d   La corrupción del mejor Estado (discurso de las Musas)
Ni siquiera los mejores guardianes podrán controlar por completo la fecundidad y esterilidad ajustándose al 'número geométrico total'; de este modo se procreará en momentos no propicios y nacerán niños no favorecidos por la naturaleza, que serán inferiores a sus padres, y cuando les toque gobernar descuidarán la música y la gimnasia. Así surge la timocracia.
547d   La timocracia
Llegarán al gobierno hombres más fogosos y más aptos para la guerra que para la paz. Lo que prevalece en este régimen, con la fogosidad, es el deseo de imponerse y ser venerado.
548d   £/ hombre timocrático
Ajeno a las Musas, ama el poder y los honores, de joven desdeña la riqueza, mas no de adulto. Es hijo de un padre bueno que vive en un Estado mal organizado, y que alienta en él lo racional. Pero su madre y criados cultivan en él lo apetitivo, pues anhelan tener más riqueza y poder y critican a su padre. En este conflicto llega a un compromiso, y cede el gobierno de sí a lo fogoso.
550c   La oligarquía
Régimen basado en la tasación de fortunas; en él mandan los ricos. Surgen porque los hombres que ansiaban honores terminan por volverse amigos de la riqueza y llevar a los ricos al gobierno. Son en realidad dos Estados: uno de los ricos y uno de los pobres.
553a   El hombre oligárquico
El hijo del hombre timocrático primero imita a su padre, pero, al verlo luego procesado y privado de su fortuna, deja de lado la ambición y fogosidad que prevalecían en su alma y se vuelve hacia el lucro. Su parte racional sólo mira cómo acrecentar su riqueza. Reprime los deseos de placer para no gastar su fortuna.
555b   La democracia
Surge cuando los pobres ven que los gobernantes oligárquicos no valen nada y que sólo gobiernan por debilidad. En este régimen abunda la libertad de palabra y de hacer cada uno lo que le da la gana.
558c   El hombre democrático
Hay deseos necesarios, que hay que satisfacer para no morir, y deseos innecesarios. En el hijo del hombre oligárquico se produce una pugna entre ambos tipos de deseos. Si ningún» de ambos tipos es auxiliado desde fuera, el hombre democrático vive de un modo que no es contrario a la libertad ni a toda norma.
562a   La tiranía
El deseo insaciable de libertad pierde a la democracia (como el deseo insaciable de riqueza pierde a la oligarquía). Los ricos que son despojados de su fortuna luchan contra el pueblo; éste pone a su cabeza un individuo que se desembaraza violentamente de sus enemigos. Al principio, el tirano libera de deudas a los pobres y les da tierras, pero, cuando se reconcilia con algunos enemigos y extermina a los demás, promueve guerras para mostrarse como conductor y para que los impuestos empobrezcan a los ciudadanos y no puedan ocuparse de conspirar contra él. Se llenará de enemigos, y será odiado por muchos.
Libro IX
571a   El hombre tiránico
En el hijo del hombre democrático hay deseos reprimidos, que, a más de innecesarios, son contrarios a toda norma; los forjadores de tiranos estimulan éstos; así las opiniones morales anteriores son sometidas por otras que, cuando está interiormente regido de modo democrático, sólo se liberaban durante el sueño; no se arredrará ante crimen alguno.
576b   Primera prueba de la superioridad del justo sobre el injusto
El hombre tiránico es el más injusto y, si llega a gobernar solo mucho tiempo, es el más desdichado: es el que menos hace lo que quiere; está forzado a la adulación y al servilismo.
580d   Segunda prueba
Según la parte del alma que predomine, hay tres tipos de hombres: el filósofo, el ambicioso y el amante del lucro. Subyacentes a cada uno de estos tipos hay tres clases de placeres. El filósofo es el que mayor experiencia tiene en estas tres clases. Por lo tanto, su modo de vida es el más agradable.
583b    Tercera prueba
El estado en que no se sufre es intermedio entre el placer y el dolor. Pero cuando se ignora el verdadero placer se toma por placer la cesación del dolor. Cuando el alma sigue a la parte filosófica, cada una de las partes hace lo que le corresponde y obtiene los placeres que le son propios. El hombre tiránico, en cambio, somete la parte racional a la apetitiva. Por ende, el tirano vive del modo más desagradable y el rey del más agradable. El tirano está alejado del verdadero placer en una cantidad que es el triple del triple. 588b   La justicia es más ventajosa que la injusticia
El que comete injusticia esclaviza lo mejor de sí, y, si la oculta y no la expía, se vuelve más perverso.
Libro X
595a   La poesía imitativa alejada de la verdad
Hay muchas camas, pero una sola Idea de Cama, mirando a la cual el artesano fabrica las camas múltiples; y a su vez el pintor hace otra cama, aunque no una cama real. Hay, pues, tres camas: 1) la que existe en la naturaleza y que es creada por el 'productor de naturalezas' (phytourgós), o sea, Dios; 2) la que hace el artesano (démiourgós), o sea, el carpintero; 3) la que hace el pintor, que es el imitador. Y no la imita como es, sino como le parece según de dónde la mire. Lo mismo los poetas: son imitadores de imágenes de la excelencia, sin acceder a la verdad. 602c   La poesía cultiva la parte inferior del alma
Una misma magnitud parece distinta según de dónde se la vea, perturbando así al alma. A esta perturbación se opone la parte racional, que es, por lo tanto, distinta y superior a la parte perturbada. En esta y otras luchas interiores del alma, la poesía colabora con la parte inferior, que es la preferida por los poetas para imitar.

608c   La inmortalidad del alma
El mal de una cosa es lo que la corrompe. Pero los males del alma (la injusticia, la cobardía, etc.) no la destruyen. Nunca la perversión de una cosa destruye a otra, sino sólo la propia perversión. De modo que si los males propios del alma no la pueden destruir, menos aún podrán los males propios del cuerpo, que son ajenos al alma. Y si el alma no perece ni a causa de un mal propio ni de uno ajeno, es inmortal.
612b   Las recompensas del justo
Aunque la justicia vale en sí misma y no por sus consecuencias, goza de la mejor reputación entre los dioses y hombres; pues a los dioses no se les escapa quién es justo y quién injusto. Y si el justo es amado por los dioses, le sucede lo mejor, en vida o tras la muerte. Lo mismo con los hombres: tarde o temprano reconocen la justicia del justo.
614b   Mito de Er
Tras morir, las almas son juzgadas y, según eso, pasan mil años de castigo bajo tierra o. mil de deleites en el cielo. Y al prepararse para renacer, no es elegida cada alma por el demonio que guía a su destino, sino que ellas mismas escogen sus demonios. Deben elegir entre modos de vida muy distintos, y luego su demonio debe conducir su ejecución. En la elección pesan los hábitos de la vida anterior. En estos modos de vida no hay ningún rasgo del alma, porque ésta cambia según el modo de vida elegido: en eso radica su riesgo.